
Los niños practican yoga de diferentes maneras, de acuerdo a su edad.
Para los pequeños (3 a 8 años), es una práctica en la cual usando el juego imaginario a través de historias y aventuras generalmente relacionadas con la naturaleza, los niños se divierten mientras fortalecen su cuerpo, crean autoestima y aprenden a relajarse.
A través del yoga los niños tienen la oportunidad de empezar a estar conscientes de su respiración y de su cuerpo en un ambiente calido y no competitivo, sin juicios ni expectativas.
Para los niños más grandes (8 a 12) años la práctica se empieza a acercar un poco más a la de los adultos, ya que a esta edad pueden permanecer por más tiempo en una determinada pose o pueden lograr poses más avanzadas. También a esta edad están un poco más conscientes de su cuerpo y su mente. Es igualmente una práctica divertida que les brinda la oportunidad de reírse con un poco de juego y en la cual se retan así mismos sin competencia. A esta edad también la relajación toma aún más importancia, ya que el aprender a relajarse es una herramienta que les ayudara mucho en su vida diaria.